En 2025, China consolidó su liderazgo global en energías renovables, al registrar una expansión sin precedentes en su capacidad instalada de energía solar y eólica, pero, al mismo tiempo, sorprendió al mundo al continuar poniendo en marcha numerosas centrales de carbón, reavivando el debate sobre su futuro energético y el compromiso con la reducción de emisiones de carbono. El informe anual de tendencias energéticas revela que más de 50 grandes unidades de generación de carbón fueron conectadas a la red en 2025, más del doble que la media de menos de 20 por año durante la década anterior. Cada una de estas plantas tiene una capacidad de al menos 1 gigavatio, lo que significa que un solo proyecto puede abastecer a cientos de miles de hogares. Simultáneamente, la capacidad solar y eólica creció de manera explosiva: China añadió más energía limpia que en ninguna otra parte del planeta, con cifras récord de instalación que consolidan su posición como el mayor mercado mundial de renovables.