En una acción estratégica para proteger a comunidades vulnerables ante los riesgos naturales, el Ministerio de las Ciudades de Brasil ha culminado exitosamente un proyecto integral de contención de taludes en la comunidad Córrego do Sargento, en la ciudad de Recife, capital del estado de Pernambuco. Esta obra emblemática no solo mejora la seguridad de los residentes, sino que también incorpora espacios comunitarios adaptados al entorno urbano y climático local. Con una inversión total de 8,6 millones de reales brasileños, la obra beneficiará directamente a 230 familias, permitiéndoles enfrentar la temporada de lluvias sin el constante riesgo de deslizamientos de tierra, un desafío recurrente en zonas topográficas complejas como las que caracterizan parte del urbanismo recifense.
El plan de contención de taludes forma parte de un esfuerzo coordinado entre diversos programas públicos orientados a mitigar riesgos geológicos y mejorar la calidad de vida de comunidades expuestas. La intervención consistió en la construcción de estructuras resistentes a deslizamientos, combinadas con áreas de uso comunitario, zonas verdes y espacios de convivencia, integrando la ingeniería con la sostenibilidad ambiental.
Estas obras no solo buscan proteger físicamente las laderas inestables, sino también ofrecer beneficios sociales adicionales, promoviendo la cohesión vecinal y espacios seguros para actividades recreativas al aire libre.
La contención de taludes en Córrego do Sargento es uno de 35 muros y estructuras similares que se han completado en zonas de riesgo en todo Brasil, reflejando una política pública activa para enfrentar los efectos adversos de fenómenos climáticos extremos y la expansión urbana en terrenos inestables.
Proyectos complementarios se han desarrollado en otros estados como Pernambuco (incluyendo nueve obras en Olinda), Bahía (18 en Salvador y una en Teolândia), y São Paulo (seis muros repartidos entre la capital, São Bernardo do Campo y Diadema). Esta estrategia nacional de inversión busca proteger a miles de ciudadanos y garantizar la resiliencia urbana frente a crecientes desafíos climáticos y geológicos.
Entre 2024 y 2025, el programa conocido como Nuevo PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento) firmó 183 contratos de obras de contención de taludes en 147 municipios brasileños, con una inversión acumulada de 2,77 mil millones de reales.
La implementación de estas obras se sustenta en estrategias modernas de prevención, que combinan ciencia, tecnología y liderazgo comunitario. Los Planes Municipales de Reducción de Riesgos (PMRR) han sido clave para identificar zonas vulnerables y orientar las acciones necesarias, con 73 planes ya en marcha o finalizados en diferentes territorios del país.
Asimismo, en nivel local se han adoptado Planes Comunitarios de Reducción de Riesgos y Adaptación Climática (PCRC), con inversiones que superan los 2 millones de reales en 12 territorios, entre ellos áreas densamente pobladas como Complexo do Alemão y Paraisópolis, reforzando el enfoque de resiliencia y participación social.
El Ministerio de las Ciudades también promueve iniciativas enfocadas en soluciones basadas en la naturaleza, como proyectos de Periferias Verdes Resilientes, que han recibido 15,3 millones de reales para transformar espacios urbanos en zonas verdes adaptables al clima y más saludables para la población.
Además, se ha desarrollado un acuerdo de biotecnología para restaurar manglares urbanos en Paranaguá, con una inversión adicional de 600.000 reales, reforzando la importancia de integrar ecosistemas naturales en las estrategias de protección urbana.
Contexto geográfico: Recife es una de las ciudades más importantes del noreste de Brasil, con una población cercana a 1,7 millones de habitantes y una región metropolitana que supera los 4 millones. Su ubicación costera y geomorfología compleja hacen que la gestión de riesgos naturales y la planificación urbana resiliente sean prioridades permanentes para las autoridades locales y nacionales