Un relevamiento del sector identificó 57 startups y empresas contech que operan actualmente en Argentina, aplicando tecnologías como inteligencia artificial, Building Information Modeling (BIM) e Internet de las Cosas (IoT) para reducir costos, acortar plazos y mejorar la sustentabilidad de los proyectos constructivos.
Diversidad tecnológica en el ecosistema contech local
El mapeo, impulsado desde la Cámara del sector, revela una oferta tecnológica amplia. Las soluciones relevadas incluyen plataformas BIM para diseño y planificación digital, herramientas de inteligencia artificial orientadas a la gestión de cronogramas y recursos, sensores IoT para monitoreo en tiempo real de variables como temperatura, humedad y seguridad laboral, además de robótica, impresión 3D, gemelos digitales y sistemas de eficiencia energética. La variedad de propuestas refleja la maduración de un segmento que hasta hace pocos años tenía una presencia marginal en el país.
Las plataformas BIM, en particular, permiten centralizar en un único modelo digital toda la información de un proyecto, lo que reduce errores de diseño y mejora la coordinación entre arquitectos, ingenieros y contratistas. Por su parte, los algoritmos de inteligencia artificial procesan datos de obra para anticipar retrasos y detectar riesgos operativos antes de que escalen.
Un hub físico en Mendoza como caso de colaboración
El informe destaca el caso de ARGA, un hub empresarial ubicado en Coquimbito, Mendoza, que actualmente agrupa a 25 compañías en una superficie de aproximadamente 60.000 metros cuadrados. El complejo reúne fabricantes, distribuidores, proveedores de materiales, empresas logísticas y firmas tecnológicas en un espacio donde la proximidad física facilita el desarrollo de negocios conjuntos. Según el relevamiento, ARGA partió de unas quince empresas y casi duplicó esa cifra en dos años, consolidándose como un modelo de colaboración que complementa la transformación digital con la interacción presencial.
Contexto internacional y desafíos de adopción local
La evolución del ecosistema argentino se enmarca en una tendencia global. En mercados como Estados Unidos, Europa e Israel, el segmento contech captó inversiones de capital emprendedor por cientos de millones de dólares durante los últimos años, impulsadas por la necesidad de modernizar una industria que mueve billones de dólares anuales. Grandes constructoras internacionales crearon fondos corporativos específicos para financiar innovación en el sector.
Organismos como McKinsey & Company y el World Economic Forum señalan que la construcción figura entre las industrias con menores ganancias de productividad de las últimas décadas, rezagada frente a sectores como manufactura o servicios financieros. En Argentina, la disponibilidad de talento en software, análisis de datos e inteligencia artificial —forjada en sectores como fintech y agrotech— facilita el surgimiento de emprendedores que aplican esas capacidades al negocio constructivo.
Desde el sector privado se impulsa la creación de mecanismos que agilicen la validación de nuevas tecnologías en obras reales. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) también aparece como una señal favorable para proyectos de infraestructura que podrían generar demanda para soluciones desarrolladas localmente.
Próximos pasos del ecosistema
La Cámara del sector señaló que el mapa actual representa el punto de partida de un ecosistema en expansión y que mantiene abierta la incorporación de nuevos emprendimientos tecnológicos. El objetivo declarado es fortalecer una red que conecte constructoras, proveedores, universidades, centros de investigación, inversores y organismos públicos para acelerar la innovación en toda la cadena de valor de la industria de la construcción.