La infraestructura tendrá capacidad para 1.339 personas privadas de la libertad y contará con seis pabellones, áreas especializadas de atención y sistemas tecnológicos de vigilancia. Según informó la Alcaldía de Medellín el 19 de octubre de 2026, la construcción deberá finalizar en mayo de 2027, mientras que su entrada en funcionamiento se proyecta para julio del mismo año.
El alcalde Federico Gutiérrez presentó los avances durante una visita de supervisión a las instalaciones, situadas en la vereda Pedregal Alto, corregimiento de San Cristóbal, al noroccidente de la capital antioqueña.
El complejo está destinado principalmente a personas sindicadas y busca disminuir la presión sobre las estaciones de Policía y otros espacios de detención transitoria del Valle de Aburrá.
Seis pabellones y nuevas instalaciones de seguridad penitenciaria
El diseño contempla cinco pabellones con capacidad para 240 personas cada uno y una sexta estructura especial para 139 internos, que incorporará una Unidad de Tratamiento Especial y espacios adaptados para personas con discapacidad.
De acuerdo con el reporte oficial, las celdas de los primeros cinco pabellones ya alcanzaron el cuarto nivel de construcción. Paralelamente, continúan los trabajos en cubiertas, redes internas y edificios complementarios.
El complejo también incluirá instalaciones de salud, formación, educación, visitas familiares, servicios administrativos y áreas destinadas al funcionamiento cotidiano del centro penitenciario.
En materia de seguridad, contará con vigilancia permanente, control especializado de accesos e inhibidores de señal celular, destinados a restringir las comunicaciones no autorizadas desde el interior.
Estas características requieren integrar obras civiles con sistemas tecnológicos de monitoreo, infraestructura eléctrica, redes de comunicaciones y equipamiento especializado.
Inversión superior a $675.000 millones mediante una asociación público-privada
La megacárcel se desarrolla bajo un esquema de Asociación Público-Privada con una concesión de 15 años, distribuida en tres años de construcción y doce de operación.
La ejecución involucra a la Agencia APP de Medellín, la Secretaría de Seguridad y Convivencia, Carmet Medellín S.A.S. y el Consorcio Intercárceles.
Según información publicada por El País, el proyecto cuenta con financiación de 215.000 millones de pesos aportados por el Grupo Aval. El esquema contempla que los pagos municipales comiencen cuando la infraestructura entre en funcionamiento, mediante un canon anual estimado entre 50.000 y 60.000 millones de pesos durante doce años.
La misma publicación señala que, al finalizar la concesión, el inmueble retornará al municipio.
Además de la inversión en infraestructura, la construcción ha generado 563 empleos directos, de acuerdo con la Alcaldía. La participación de trabajadores de sectores cercanos constituye uno de los impactos económicos inmediatos de la obra.
Medellín proyecta iniciar operaciones en julio de 2027
La administración municipal prevé concluir los trabajos físicos en mayo de 2027. Posteriormente, se desarrollará una fase de preparación de aproximadamente un mes a mes y medio para verificar los sistemas de seguridad, la tecnología y las condiciones operativas.
El objetivo anunciado es comenzar a trasladar personas actualmente recluidas en estaciones de Policía hacia finales de julio de 2027. La fecha continúa sujeta al cumplimiento del cronograma constructivo y de las pruebas previas.
La infraestructura pretende liberar capacidad operativa de la Policía y ofrecer espacios adecuados para la custodia, atención y formación de los internos.
Con un avance confirmado del 47 %, la Megacárcel Metropolitana de Medellín representa una inversión relevante en infraestructura pública especializada. Su conclusión permitirá evaluar tanto el desempeño del modelo de financiación y operación como su contribución a la reducción del hacinamiento en los centros de detención transitoria de la ciudad.