Las ventas de viviendas nuevas en Estados Unidos registraron en junio de 2026 su primer incremento mensual tras tres caídas consecutivas, al avanzar 1,6% hasta una tasa anualizada de 628.000 unidades, según cifras publicadas por el gobierno federal el viernes 24 de julio. El resultado superó el pronóstico de 607.000 unidades estimado por economistas consultados por Bloomberg.
Descuentos de constructoras sostienen la demanda
El principal motor del repunte fue la política de incentivos aplicada por las empresas constructoras, que han reducido precios y ampliado promociones para compensar el efecto de las tasas hipotecarias elevadas y el debilitado ánimo de los consumidores. El precio medio de venta de una vivienda nueva retrocedió 2,7% frente al mismo mes del año anterior, hasta situarse en 398.300 dólares, acumulando así descensos interanuales en cinco de los últimos seis meses.
El deterioro de la confianza en el sector quedó reflejado a principios de julio, cuando un índice de confianza de los constructores volvió a marcar su nivel más bajo del año. En ese contexto, DR Horton Inc., la mayor constructora de viviendas del país y enfocada en compradores primerizos, anunció esta semana una reducción de sus perspectivas de ventas para 2026.
El Sur lidera el avance regional
Por regiones, el mercado inmobiliario del Sur lideró el crecimiento con un alza de 9,9%, hasta alcanzar 412.000 unidades vendidas, el nivel más elevado desde noviembre de 2025. Las ventas también mostraron comportamiento positivo en el Noreste y el Medio Oeste, mientras que el Oeste fue la única región donde se registró una contracción.
Inventario y actividad constructora
El volumen de viviendas nuevas disponibles para la venta cayó 3,2% respecto al año anterior, totalizando 485.000 unidades, lo que equivale a 9,3 meses de inventario al ritmo de ventas actual. Las constructoras han moderado el ritmo de edificación en los últimos meses, en parte para absorber el excedente de las denominadas casas especulativas, es decir, unidades levantadas sin contrato previo con un comprador.
Las ventas de viviendas de nueva construcción son consideradas un indicador más oportuno que las transacciones de vivienda usada, dado que estas últimas se contabilizan al cierre formal de la operación. No obstante, los datos mensuales presentan una volatilidad significativa: el informe gubernamental indicó un nivel de confianza de 90% en que la variación real del período osciló entre una baja de 13,2% y un alza de 16,4%.
Perspectivas del sector
El comportamiento del mercado en los próximos meses dependerá, en gran medida, de la evolución de las tasas de interés hipotecarias y de la capacidad de las constructoras para mantener esquemas de descuento sin deteriorar sus márgenes operativos. Por el momento, las empresas del sector continúan ajustando su oferta y reduciendo el ritmo de nuevos proyectos mientras buscan equilibrar el inventario acumulado.