La capital ecuatoriana refuerza su preparación frente a inundaciones, deslizamientos de tierra y otros fenómenos asociados con las precipitaciones intensas. Las autoridades municipales expusieron ante el Concejo Metropolitano los avances del Plan de Eventos Climáticos, una estrategia que combina infraestructura hidráulica, mantenimiento preventivo, recuperación ambiental y atención de emergencias.
El programa cuenta con un presupuesto de USD 55 millones. Según la publicación oficial del Municipio, aproximadamente USD 41 millones ya habían sido ejecutados y los recursos restantes estaban comprometidos para intervenciones programadas. Otros reportes del mismo 13 de octubre situaron la ejecución en USD 43,7 millones, por lo que existen diferencias entre los cortes informados.
La planificación comenzó en 2023, fue actualizada en 2025 y contempla medidas específicas para 2026 y 2027, con revisiones periódicas según las condiciones climáticas y los riesgos identificados.
Obras de drenaje y contención para reducir inundaciones
Uno de los principales componentes del programa es el fortalecimiento de la infraestructura hidráulica urbana.
La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS) destinó USD 11,5 millones durante 2026 a intervenciones correctivas relacionadas con sistemas de drenaje, captación y alcantarillado pluvial.
Los trabajos incluyen construcción de colectores, ampliación de redes, estructuras de captación, disipadores de energía, tanques de tormenta y obras de protección en cauces.
Entre las intervenciones destacadas figura la quebrada El Tejado, donde la capacidad de retención aumentó de 3.000 a 30.000 metros cúbicos. Además, se instalaron dos mallas de tecnología suiza, cada una con capacidad para retener hasta 2.500 metros cúbicos de material.
Estas estructuras están destinadas a contener sedimentos y otros materiales transportados por flujos intensos durante las lluvias.
El alcalde Pabel Muñoz también informó sobre el colector de alivio de la avenida De los Granados, cuya entrada en funcionamiento estaba prevista para noviembre de 2026.
El programa incorpora intervenciones en El Condado y La Esperanza, además de trabajos previstos para estabilizar un talud junto al río Monjas, en el sector de El Común.
Quito identifica 321 barrios expuestos a riesgos climáticos
El Plan de Eventos Climáticos establece una priorización territorial basada en estudios geológicos, geomorfológicos e históricos.
Gustavo Chiriboga, secretario de Seguridad y Gestión de Riesgos, explicó que se identificaron 321 barrios prioritarios: 210 presentan exposición muy alta a movimientos en masa e inundaciones, 27 registran riesgo alto y otros 84 se encuentran en zonas colindantes que comparten condiciones de vulnerabilidad.
Las autoridades advirtieron que en estos sectores también existen instalaciones esenciales expuestas, como centros educativos, establecimientos de salud, redes de agua potable, vías, estaciones de transporte e infraestructura energética.
Para fortalecer la vigilancia, el Centro de Operaciones de Emergencia Metropolitano funciona permanentemente y dispone de 214 puntos de monitoreo hidrometeorológico, de los cuales 39 proporcionan seguimiento en tiempo real.
La información se integra con los sistemas del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología y el ECU 911, facilitando la coordinación ante posibles emergencias.
El Municipio también desarrolla actividades de capacitación comunitaria para mejorar la preparación de los habitantes frente a lluvias intensas y deslizamientos.
Recuperación de quebradas e infraestructura verde
La estrategia municipal no se limita a las obras de hormigón y alcantarillado. También incorpora soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la regulación hídrica.
Desde finales de agosto, cuadrillas municipales realizan limpieza, desbroce y retiro de materiales en quebradas y cauces.
La intervención comprende las 112 quebradas identificadas en el Distrito Metropolitano, con especial atención a las cuencas de los ríos Machángara, San Pedro y Monjas.
El secretario de Ambiente, Santiago Sandoval, destacó la incorporación de infraestructura verde y azul mediante recuperación de espacios naturales, reforestación con especies endémicas y sistemas urbanos de drenaje sostenible.
Más de 10.000 habitantes han participado en actividades comunitarias de recuperación de quebradas, según la información municipal.
La coordinación involucra a empresas públicas responsables de agua potable, obras públicas, residuos, seguridad y gestión ambiental.
En paralelo, la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas inició el 12 de octubre intervenciones de protección vial en el mercado Mayorista, la quebrada El Pugro y San Antonio de Pomasqui, con una duración prevista de 45 días.
La inversión de USD 55 millones refleja una estrategia que combina obras hidráulicas, protección de infraestructura urbana y preparación comunitaria. Aunque varias intervenciones ya están ejecutadas, otras permanecen programadas o en desarrollo. Su seguimiento durante la temporada lluviosa será fundamental para evaluar la capacidad de respuesta de Quito y reducir la exposición de las familias y los servicios esenciales a los riesgos climáticos.