El Gobierno de Ecuador ha reactivado una serie de licitaciones clave para fortalecer la infraestructura energética nacional, enfocadas tanto en el despacho de electricidad como en la expansión y modernización de proyectos térmicos. La decisión, adelantada por entidades estatales, busca garantizar la seguridad del suministro eléctrico, mejorar la capacidad de respuesta ante variaciones de demanda y atraer inversiones que impulsen la eficiencia del sector.
Las licitaciones abarcan importantes obras de transmisión eléctrica y desarrollo de capacidad generadora térmica. Entre las principales convocatorias se encuentran las iniciativas lanzadas por Transelectric y otras unidades de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC), que buscan contratar obras, suministro de bienes y componentes, así como servicios técnicos necesarios para la modernización del sistema.
Una de las piezas centrales del plan es la expansión de infraestructura de transmisión en provincias como El Oro y Guayas, con contratos que ascienden a decenas de millones de dólares, orientados a ampliar subestaciones vitales como la de San Ildefonso y el sistema Puerto Inca y mejorar la capacidad de despacho eléctrico.
En paralelo, productores estatales como Termogas Machala han lanzado procesos de licitación para apoyar la modernización de centrales térmicas existentes, incrementando su capacidad y eficiencia. Una de las propuestas contempla aumentar la potencia de la planta de Machala a 430 MW mediante la incorporación de unidades adicionales de generación de gas y vapor, con contratos dedicados a la primera fase del proyecto.
Estas iniciativas reflejan un enfoque dual: por un lado, mejorar el despacho y la distribución de energía a través de redes más robustas y flexibles; por otro, reforzar la generación térmica que complemente a las fuentes renovables y ayude a estabilizar el sistema eléctrico frente a fluctuaciones.
La reactivación de estas licitaciones ocurre en un contexto donde Ecuador busca consolidar la confiabilidad del Sistema Nacional Interconectado (SNI), que combina generación hidroeléctrica, térmica y otras fuentes de electricidad, ante desafíos que han incluido condiciones hidrológicas variables y la necesidad de reducir la dependencia de importaciones o racionamientos.
Expertos del sector han señalado que ampliar la capacidad de transmisión y mejorar la generación térmica ayudará no solo a mejorar la calidad del servicio, sino también a atraer mayor participación del sector privado en inversiones energéticas, fomentando una mayor competitividad en el mercado eléctrico ecuatoriano.
Los procesos de licitación establecen plazos para la presentación de ofertas que serán evaluadas bajo criterios técnicos y económicos que buscan asegurar que las empresas interesadas cumplan con los estándares requeridos. Algunos contratos vinculados a la transmisión cuentan con financiamiento de organismos internacionales como la Corporación Andina de Fomento (CAF), lo que fortalece la viabilidad financiera de las obras.
Asimismo, la participación de proveedores nacionales y extranjeros está siendo promovida a través de la publicación de términos de referencia detallados, que especifican requisitos técnicos, condiciones de entrega y plazos de ejecución. Esto es parte del esfuerzo por atraer experiencia y capital que potencie el desarrollo energético en el mediano y largo plazo.
La consolidación de estos proyectos tiene implicaciones directas en varios frentes:
Seguridad energética: mediante la ampliación de la capacidad instalada y la fiabilidad de la red.
Desarrollo regional: generando empleo y oportunidades de desarrollo económico en provincias claves.
Estabilidad del suministro: al fortalecer tanto la transmisión como la generación térmica que actúa como respaldo a las fuentes renovables predominantes.
El relanzamiento de licitaciones para proyectos de transmisión y generación térmica representa un movimiento estratégico del Gobierno ecuatoriano para asegurar un sistema eléctrico robusto, resiliente y preparado para las demandas del futuro. Al integrar mejor la infraestructura, atraer inversiones y promover la participación multisectorial, Ecuador busca superar desafíos estructurales y consolidar un modelo energético sostenible.