El corredor vial San Ignacio de Velasco–Brasil avanza hacia su etapa de evaluación técnica tras la suscripción de un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional firmado durante los actos por el 278° aniversario de la fundación de San Ignacio de Velasco, en el departamento de Santa Cruz. El estudio deberá completarse en un plazo máximo de cuatro meses y estará liderado por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
Convenio interinstitucional marca el punto de partida
El presidente Rodrigo Paz encabezó la firma del acuerdo junto al ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz y el Gobierno Autónomo Municipal de San Ignacio de Velasco. El convenio establece el marco legal y técnico para desarrollar los estudios del proyecto de integración vial San Ignacio de Velasco–Marfil (Santa Cruz)–Límite con la República Federativa del Brasil.
Dentro del alcance del estudio se contempla la definición del trazado preliminar, la estimación de la inversión requerida y la identificación de los requisitos ambientales y sociales que deberá cumplir la futura construcción del corredor, según informó la ABC.
Rol técnico de la ABC en el proceso
La estatal caminera, conducida por Ernesto Farfán, asumirá el asesoramiento especializado para la formulación metodológica del proyecto. Entre sus responsabilidades se incluye la evaluación de la articulación del nuevo tramo con la Red Vial Fundamental (RVF) y la garantía de los estándares técnicos necesarios para habilitar la futura conexión con el mercado brasileño.
Adicionalmente, la ABC integrará la Mesa Técnica de Coordinación y Seguimiento, espacio conformado junto a las tres instancias de gobierno participantes. Dicha mesa será responsable de validar el plan operativo, supervisar el cumplimiento de los plazos establecidos y consolidar el informe final que trazará la hoja de ruta del proyecto.
Impacto económico y logístico esperado
Según las autoridades, el nuevo corredor está proyectado para reducir los costos logísticos de la región, facilitar el transporte de personas y mercancías, y ampliar el acceso de los productores locales a mercados tanto nacionales como internacionales. La infraestructura apunta a dinamizar la economía de las comunidades ubicadas en la zona de influencia del proyecto.
«El país tiene la motivación de no vivir del Estado, sino de lo que produce, de sus capacidades, de su ganadería, de su agricultura, de su turismo, de su gente», señaló el presidente Rodrigo Paz durante el acto de firma.
Próximos pasos del proyecto
Con el convenio suscrito, la ABC iniciará de forma inmediata las tareas de coordinación técnica entre las instituciones involucradas. El cronograma prevé que en el transcurso de los próximos cuatro meses se entregue el informe final con el trazado preliminar, los costos estimados y las condiciones ambientales y sociales del proyecto, documento que definirá las bases para avanzar hacia la fase de construcción del corredor vial Bolivia–Brasil.