El consorcio integrado por Operadora Cicsa y FCC Construcción, empresas vinculadas al empresario Carlos Slim, obtuvo la adjudicación del tramo Saltillo-Santa Catarina correspondiente a los segmentos 13 y 14 del proyecto ferroviario Saltillo-Nuevo Laredo, con una inversión superior a los 31,000 millones de pesos. La Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario (ARTF) confirmó el resultado del proceso licitatorio, en el que el consorcio ganador superó en puntuación a todos los competidores.
Dimensiones y alcance técnico del proyecto
La obra contempla la construcción de 111 kilómetros de vía ferroviaria, junto con 40 puentes y 9 viaductos, estructuras que reflejan la complejidad topográfica del corredor norte del país. El plazo de ejecución establecido en el contrato es de 960 días naturales, con trabajos iniciados el pasado 30 de septiembre. El trayecto vincula dos polos industriales y logísticos de primer orden en el noreste mexicano: Saltillo, capital de Coahuila, y Santa Catarina, municipio conurbado de la zona metropolitana de Monterrey, en Nuevo León.
Proceso licitatorio y competidores desplazados
La convocatoria atrajo propuestas de varios consorcios con experiencia acreditada en infraestructura de gran escala. Entre las empresas que no lograron superar la oferta ganadora figuran Comsa —a cargo de la rehabilitación de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México—, ICA, Gami Ingeniería e Instalaciones, AZVI y OHL. La ARTF evaluó las propuestas y otorgó la puntuación más alta al consorcio Cicsa-FCC, que así se garantizó la ejecución del contrato.
Contexto: reactivación del transporte ferroviario de pasajeros
El proyecto forma parte de la estrategia federal de modernización y reactivación del transporte ferroviario de pasajeros en México, un sector que durante décadas operó de forma marginal frente al transporte carretero y aéreo. El corredor Saltillo-Nuevo Laredo tiene relevancia estratégica por su inserción en una de las regiones con mayor actividad manufacturera y flujo comercial del país, vinculada directamente con los intercambios derivados del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La construcción de infraestructura de alta complejidad en este eje responde tanto a demandas de movilidad de personas como a necesidades de conectividad industrial.
Próximos pasos
Con los trabajos ya iniciados desde septiembre pasado y un horizonte de ejecución de aproximadamente 32 meses, el avance del tramo Saltillo-Santa Catarina será monitoreado por la ARTF como órgano regulador. La conclusión de esta sección resulta determinante para la integración del tramo completo de la ruta Saltillo-Nuevo Laredo, cuya operación comercial depende del encadenamiento de los distintos segmentos que componen el proyecto ferroviario en su totalidad.