En un paso clave para fortalecer su competitividad logística y consolidar el desarrollo del sur del país, el Gobierno peruano suscribió el contrato para la construcción del nuevo Terminal Portuario de San Juan de Marcona, un megaproyecto que demandará una inversión superior a los 400 millones de dólares. El acuerdo fue firmado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de la Autoridad Portuaria Nacional, bajo la modalidad de Asociación Público-Privada (APP), junto a la Sociedad Concesionaria San Juan Port. Este esquema contempla no solo la construcción del terminal, sino también su diseño, financiamiento, operación y mantenimiento.
Con una inversión estimada en 405 millones de dólares, el nuevo terminal portuario se perfila como el tercer puerto más importante del país, solo por detrás de los terminales del Callao y Chancay.
La infraestructura estará ubicada en la región Ica y beneficiará directamente a 29 provincias y 280 distritos de regiones clave como Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cusco e Ica, consolidándose como un eje estratégico para la integración económica del sur peruano.
Este proyecto busca mejorar la conectividad logística, reducir costos de transporte y potenciar las exportaciones, especialmente de minerales, uno de los principales motores económicos del país.
El nuevo terminal contará con dos muelles y tres amarraderos, además de equipamiento especializado que permitirá manejar distintos tipos de carga, como graneles, carga general y contenedores.
Asimismo, tendrá la capacidad de movilizar grandes volúmenes de minerales, especialmente hierro y cobre, provenientes de proyectos mineros del sur, lo que reforzará la cadena logística de exportación.
El desarrollo del proyecto se realizará por etapas, iniciando con la construcción de un muelle especializado en minerales y ampliándose progresivamente con nuevas instalaciones logísticas y de almacenamiento.
El impacto del terminal no se limitará al ámbito logístico. Durante sus primeros cinco años de operación, se estima la generación de aproximadamente 1.500 empleos directos e indirectos, contribuyendo a dinamizar la economía regional.
Además, el proyecto podría atraer más de 2.000 millones de dólares en inversiones complementarias en su zona de influencia, impulsando sectores como minería, transporte, comercio y servicios.
También se prevé la creación de un fondo social destinado a financiar iniciativas de desarrollo en las comunidades cercanas, fortaleciendo el impacto positivo del proyecto en el ámbito local.
La firma de este contrato representa un hito para el Perú, no solo por el volumen de inversión, sino también porque marca el fortalecimiento del modelo de Asociación Público-Privada como herramienta para impulsar grandes proyectos de infraestructura.
En un contexto de creciente competencia regional y demanda por cadenas logísticas más eficientes, el Terminal Portuario de San Juan de Marcona se posiciona como una pieza clave para el comercio exterior peruano.
Con esta iniciativa, el país apuesta por consolidarse como un hub logístico en la región, mejorando su capacidad portuaria y abriendo nuevas oportunidades para el desarrollo económico sostenible en el sur.