Los astilleros asturianos Armón y Gondán, referentes de la industria naval privada española, enfrentan una creciente amenaza competitiva por parte de China, que está penetrando en los segmentos de alta especialización que hasta ahora constituían el principal refugio de los constructores europeos. Así lo advierte un informe reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Segunda potencia europea con pedidos que superan los 3.000 millones
La industria naval privada española cerró 2025 como la segunda mayor potencia de la Unión Europea en contratación y cartera de pedidos, con 65 buques encargados por un valor total superior a los 3.000 millones de euros. Este resultado, destacado por la asociación sectorial Pymar, se repite por quinto año consecutivo y está sustentado en gran medida por la actividad de los grupos asturianos.
El modelo que ha permitido este posicionamiento se basa en la especialización técnica y la fabricación a medida: buques metaneros, cruceros, plataformas energéticas offshore y embarcaciones de lujo, todos ellos caracterizados por su alta complejidad y adaptación a los requerimientos específicos de cada armador.
La OCDE alerta: la protección de los nichos es solo parcial
Sin embargo, el organismo internacional advierte que esta estrategia de nicho ofrece únicamente una protección parcial frente al avance chino. Según el responsable de la división Naval de la OCDE, Laurent Daniel, la reorientación europea hacia segmentos de alto valor ha permitido conservar capacidades especializadas y empleo cualificado, pero su viabilidad a largo plazo es incierta.
«Las presiones competitivas que transformaron los segmentos convencionales de la construcción naval se están extendiendo ahora a los nichos de mercado», señaló Daniel en el documento de la OCDE.
En la práctica, China ya ha ensamblado dos grandes cruceros —el Adora Magic City y el Adora Flora City— en colaboración con el grupo italiano Fincantieri, irrumpiendo en un sector que era dominio casi exclusivo de los astilleros europeos.
El sector de los megayates, nuevo frente de competencia
El avance chino alcanzó también al mercado de los megayates de lujo, donde Armón tiene presencia activa —actualmente construye una embarcación de este tipo en Gijón—. La empresa estatal China Merchants Cruise Shipbuilding, dependiente de China Merchants Group, se adjudicó el proyecto Ulyssia, un yate de exploración de ultralujo encargado por la firma monegasca Ulyssia Residences, cuyo coste se estima en torno a los 2.400 millones de dólares. El contrato había sido previamente asignado al alemán Meyer Werft. La entrega está prevista para 2031.
Costes laborales y apoyo estatal, ventajas estructurales de China
Los datos de la OCDE sitúan el salario medio de un trabajador naval chino por debajo de los 15.000 dólares anuales, menos de la mitad del promedio del sector industrial en Asturias. Aunque esa brecha salarial se está reduciendo gradualmente, sigue siendo un factor diferencial significativo.
El informe también subraya que el respaldo gubernamental a la industria naval china no muestra señales de moderarse. Como ilustración de su peso global, más del 70% de los 60 buques firmados en la primera semana de junio a escala mundial serán construidos en astilleros chinos, incluyendo 32 encargados por armadoras europeas.
Ante este escenario, las empresas asturianas y el conjunto del sector naval europeo deberán definir estrategias de diferenciación que vayan más allá de los nichos actuales, en un mercado donde la frontera entre la construcción convencional y la especializada se estrecha de forma acelerada.