Ciudad de México, México — En un paso significativo para fortalecer el sector inmobiliario y de la construcción del país, la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) firmaron un convenio de colaboración nacional con el objetivo de potenciar el desarrollo de proyectos de vivienda, infraestructura y turismo, aumentar la confianza de inversionistas y promover la profesionalización de los actores del sector.
El acuerdo, firmado en los primeros días del año, busca activar la sinergia entre estos dos organismos clave y generar condiciones que permitan canalizar de manera más eficiente los recursos disponibles para inversiones en construcción y bienes raíces, además de fomentar estándares técnicos más altos y certidumbre jurídica para el desarrollo de proyectos en todo el país.
La presidenta nacional de AMPI, Jenny Althair Rivas Padilla, señaló que la cooperación entre AMPI y CMIC responde a una visión de largo plazo: “México necesita instituciones fuertes, coordinadas y con visión de futuro”, afirmó durante la firma del convenio, resaltando que esta unión representa un esfuerzo conjunto para impulsar proyectos que generen confianza, inversión, empleo y desarrollo social.
Esta alianza combina la sólida red de profesionales inmobiliarios de AMPI, con más de siete décadas de trayectoria en profesionalización y ética del mercado, y la capacidad técnica y normativa de la CMIC para ejecutar obras de infraestructura y desarrollo urbano con altos estándares de calidad.
El convenio establece tres pilares principales de trabajo conjunto:
Confianza y seguridad: Los afiliados de AMPI podrán acceder a una amplia red nacional de constructores formales y verificados que pertenecen a CMIC, lo que contribuirá a reducir riesgos técnicos y jurídicos en los proyectos, elevando la confianza de clientes e inversionistas.
Profesionalización y capacitación: AMPI y CMIC facilitarán que los profesionales inmobiliarios accedan a programas de formación técnica, educativa y certificación a través de la estructura educativa de CMIC, con condiciones preferenciales que fortalecerán sus habilidades y competencias.
Proyectos eficientes y rentables: La colaboración busca desarrollar proyectos que no solo sean viables desde el punto de vista comercial, sino también técnicamente sólidos, combinando el conocimiento del mercado con prácticas constructivas avanzadas.
Durante el evento, las autoridades coincidieron en que, aunque México cuenta con un capital importante disponible en el sector financiero —con cerca de 7.8 billones de pesos en la banca comercial— solo una parte de estos recursos se ha canalizado hacia proyectos de construcción y vivienda debido a falta de estructuras claras de inversión y condiciones óptimas para su utilización.
El presidente nacional de CMIC, Luis Rafael Méndez Jaled, enfatizó que detonando inversiones mediante una coordinación eficiente será posible movilizar estos recursos para proyectos de alto impacto social y económico. Esta disponibilidad de capital, si se canaliza bajo condiciones de certeza jurídica y técnica, puede convertirse en un motor para la reactivación del sector construcción y el crecimiento del mercado inmobiliario.
Ambos líderes subrayaron la necesidad de que este tipo de acuerdos trascienda la firma formal y se traduzca en acciones concretas, con mecanismos que permitan la planeación y continuidad de proyectos más allá de los ciclos políticos y sexenales.
Méndez Jaled destacó: “No basta con firmar documentos; es necesario trabajar con una agenda clara y metas definidas para que esta alianza realmente impulse al sector”, señalando que la construcción y el desarrollo inmobiliario deben avanzar unidos para enfrentar los desafíos actuales del país.
El convenio AMPI-CMIC representa un importante paso hacia una coordinación estratégica del sector inmobiliario y de la construcción en México, con un enfoque en fortalecer la certeza técnica, la profesionalización de sus actores y la movilización de inversiones que impulsen proyectos de vivienda, infraestructura y turismo capaces de transformar comunidades y dinamizar la economía nacional.