Buenos Aires, Argentina — El sector de la construcción en Argentina ha registrado una significativa retracción del 11 % desde el año 2023, según revela un análisis reciente publicado por La Nueva. El informe refleja una caída marcada en la actividad constructiva, impulsada principalmente por la reducción de la obra pública y una participación limitada de la inversión privada, lo que pone de relieve los retos estructurales que enfrenta la economía nacional en este segmento clave.
La retracción del sector se convirtió en uno de los temas centrales de la última edición del informe “Situación Inmobiliaria y Construcción 2026 en Argentina”, elaborado por BBVA Research, que evalúa las tendencias y perspectivas del mercado de la construcción y su impacto en la economía general. Según el documento, la contracción acumulada desde el año pasado refleja no solo una menor actividad de obras públicas, sino también una limitada dinamización de la inversión privada en proyectos de infraestructura y vivienda.
El retroceso del 11 % en el sector constructivo se asocia directamente con la reducción de la obra pública estatal, que históricamente representaba un motor importante de empleo y actividad económica. Esta baja ha dejado a la inversión privada como el principal sostén del sector, pero con una demanda y dinamismo insuficiente para compensar por completo la caída del gasto público.
Diversos analistas señalan que esta debilidad en la construcción tiene efectos colaterales en otras áreas de la economía. La menor ejecución de proyectos constructivos afecta la generación de empleo, reduce la demanda de materiales e insumos y limita la actividad de empresas relacionadas, desde pequeñas pymes hasta grandes firmas proveedoras.
Por ejemplo, informes independientes señalan que la industria de la construcción en Argentina experimentó una caída significativa en 2024, con contracciones que superaron el 20 % en términos reales, debido a la combinación de altos costos, presiones fiscales y una reducción de recursos disponibles para invertir en nuevas obras.
Pese al escenario adverso, el informe de BBVA Research destaca que existe un aspecto positivo en el mercado inmobiliario: el retorno del crédito hipotecario, que después de años de escasa oferta ha comenzado a canalizarse nuevamente hacia la vivienda. Este factor ha tenido un impacto significativo en la demanda de vivienda, aunque su impulso se moderó hacia el tramo final del año pasado.
Aunque la reactivación del crédito representa una oportunidad para reanimar la demanda de vivienda y la construcción residencial, este impulso aún no ha sido suficiente para contrarrestar por completo la caída general del sector en su conjunto.
La limitada participación de la inversión privada ha sido otro factor que ha contribuido a la contracción del sector. Aunque ciertos desarrollos inmobiliarios han seguido su curso, la falta de un flujo más robusto de capital ha dificultado la puesta en marcha de proyectos de mayor escala, especialmente en los segmentos de infraestructura pública y obras de gran envergadura.
Expertos coinciden en que para revertir esta tendencia es fundamental crear condiciones que incentiven tanto la inversión pública como la privada, aumentar la certidumbre jurídica y financiera, y fomentar políticas que impulsen la construcción de vivienda social y obras de infraestructura esenciales para el desarrollo sostenible del país.
La caída del sector constructivo plantea desafíos significativos para la economía argentina, que ya enfrenta presiones inflacionarias, volatilidad cambiaria y tensiones estructurales en múltiples sectores productivos. Para los analistas, un conjunto de políticas coordinadas y apoyos financieros será clave para revertir la retracción y promover una recuperación más sólida en los años venideros.
Algunos informes proyectan que, pese a la caída observada en los últimos años, el mercado de construcción podría comenzar a mostrar señales de recuperación moderada hacia finales de 2026 y en el horizonte 2027-2028, apoyado en la reactivación de segmentos como la vivienda, la infraestructura urbana y proyectos de renovación de espacios públicos.
El reporte de La Nueva y el análisis de BBVA Research revelan que el sector de la construcción en Argentina ha vivido una contracción acumulada del 11 % desde 2023, reflejo de menores obras públicas y una inversión privada con dinamismo limitado. Aunque el retorno del crédito hipotecario y posibles tendencias de recuperación generan expectativas positivas, el camino hacia la reactivación plena del sector todavía afronta desafíos significativos desde el punto de vista económico y estructural.